Por qué el amianto es peligroso
El amianto, también llamado asbesto, es un mineral formado por fibras microscópicas. Durante décadas se mezcló con cemento para fabricar chapas, tanques y caños livianos y resistentes: el fibrocemento. Mientras la pieza está entera y quieta, las fibras quedan atrapadas en el cemento. El problema empieza cuando se rompe, se corta, se lija o se deteriora: las fibras se liberan en el aire y, al respirarlas, pueden causar enfermedades graves de pulmón y pleura años después.
Por eso la Organización Mundial de la Salud lo clasifica como cancerígeno y muchos países lo prohibieron. En Uruguay, el Decreto 154/002 prohibió su fabricación, importación y comercialización en 2002. Lo que se instaló antes sigue en muchas casas y aparece justo cuando se reforma.
Cómo reconocer fibrocemento que puede tener amianto
No se puede confirmar a simple vista: solo un análisis de laboratorio lo asegura. Pero hay señales claras de que conviene tratarlo como si tuviera amianto:
- Chapas onduladas grises de techos de galpones, garajes, barbacoas o anexos construidos antes de 2002.
- Tanques de agua de fibrocemento gris, muy comunes en azoteas de casas y edificios antiguos.
- Caños de desagüe o de ventilación grises y livianos, de pared gruesa.
- Placas planas de fibrocemento en cielorrasos, aleros o tabiques de construcciones viejas.
- Material con fecha o marca de fabricación anterior a 2002, o cuya fecha se desconoce en una casa antigua.
Por qué no va en la volqueta
Las volquetas de escombro van a sitios de disposición final de residuos de obra comunes o a reciclaje de áridos. El amianto es un residuo peligroso: tiene su propio circuito de manipulación, traslado y disposición. Si aparece mezclado con escombro, contamina toda la carga, puede ser rechazado en el sitio de disposición y expone a quienes cargan y descargan.
Además, meter chapas en una volqueta casi siempre implica romperlas para que entren, que es exactamente lo que libera las fibras. Por eso ninguna empresa seria de volquetas lo acepta. Lo mismo vale para otros residuos peligrosos que detallamos en qué se puede tirar en una volqueta.
Qué hacer si encontrás fibrocemento en tu obra
Lo más seguro es no tocarlo y consultar primero. Si el material está entero, en general el riesgo es bajo mientras no se manipule. Pasos recomendados:
- No lo rompas, no lo cortes, no lo lijes ni lo limpies con hidrolavadora.
- Separalo del resto de la obra y no lo mezcles con el escombro de la volqueta.
- Consultá a la Intendencia de Montevideo o al Ministerio de Ambiente sobre cómo gestionar residuos con amianto.
- Contratá una empresa habilitada para retiro de residuos peligrosos: trabajan con el material mojado, embolsado y rotulado, con equipo de protección.
- Guardá el comprobante de disposición: el generador del residuo es responsable de que llegue a destino habilitado (Ley 19.829).
Y el resto de la obra, a la volqueta
Una vez retirado el fibrocemento por quien corresponde, el resto del escombro de la reforma (ladrillo, revoque, cerámica, hormigón, maderas, sanitarios) sí va en una volqueta común. Si estás en esa etapa, mirá las volquetas para escombros en Montevideo o el retiro de escombros con carga.